Los pilares económicos de Arizona son el turismo y la agricultura, este último se sostienen en buena medida por los inmigrantes mexicanos. La oposición a la ley de inmigración aprobada el viernes pasado por Arizona sigue ganando adeptos, y desatando una serie de boicots y demandas en su contra.
Darrell Steinberg, Senador en el estado de california solicitó al gobernador en turno Arnold Schwarzenegger una lista de los contratos entre California y Arizona para analizar cuáles pueden ser cancelados legalmente. La ciudad de San Francisco, California, anunció sanciones contra Arizona. A partir de hoy, entra en vigor un decreto que impide a los funcionarios de San Francisco viajar a Arizona, a menos que sea por asuntos relacionados con salud o colaboración policiaca. Además, la ciudad no firmará nuevos contratos empresariales con el estado fronterizo. El alcalde de San Francisco, Gavin Nueson, pidió a los habitantes de San Francisco evitar viajar a Arizona o comprar productos o servicios de este estado. Lo hizo con el apoyo del cabildo. David Campos, miembro del cabildo de San Francisco, quien llegó como indocumentado a Estados Unidos de Guatemala a los dos años, dijo que Arizona sólo comprenderá el error de su ley cuando le afecte el bolsillo.
Por otra parte, Phil Gordon, alcalde de Phoenix, dijo que presentará una demanda contra la ley de inmigración a título personal (no recibió el apoyo de alcaldía para hacerlo a nombre de la ciudad). El alcalde pedirá donaciones para llevar adelante la demanda contra la ley SB1070 para no afectar el presupuesto de la ciudad. Según el político, la ley no representa los valores de la ciudad y necesita detenerse.
Sara Presler, alcaldesa de Flagstaff, en Arizona, dijo que también analizan demandar la ley de inmigración, aunque más por cuestiones financieras que de migración. Flagstaff es un asentamiento de clase media alta cercano a Phoenix, donde vive un importante número de inmigrante de altos recursos. La política dijo que la ciudad tiene un déficit de casi 19 millones de dólares y que la ley perjudicaría aún más el clima político y turístico.
Por otro lado, los alguaciles de los condados fronterizos con México, Tony Estrada, de Santa Cruz, y Clarence Dupnik, de Pima, dijeron que no están de acuerdo con poner en práctica la ley de inmigración. Los condados fronterizos de Arizona, Yuma y Cochise, también están evaluando el impacto de un boicot. Estas ciudades viven básicamente del comercio con mexicanos.
En México, el gobernador de Baja California, José Guadalupe Osuna Millán, dijo que los gobernadores de los seis estados de la frontera mexicana con Estados Unidos acordarán sanciones conjuntas en contra de Arizona.
El departamento de Justicia revisa la ley sobre inmigración
La secretaria de Seguridad Interna, Janet Napolitano, quien era gobernadora de Arizona, antes de unirse al gabinete del presidente Barack Obama, dijo que le preocupa la ley porque podría obligar al Servicio de Inmigración y Aduanas a usar sus ya escasos fondos para resolver casos de personas arrestadas en Arizona. Aseguró que el Departamento de Justicia de su país está revisando la medida, y dijo que temía que la medida emplearía recursos que podrían ser usados para perseguir a individuos que cometen crímenes mayores mientras se encuentran en el país de forma ilegal.
Lo primero que hay que ver es si es constitucional o no. La ley no entra en vigor hasta dentro de 90 días… y se tiene tiempo para que el Departamento de Justicia la analice. Tenemos gran preocupación con la ley desde el punto de vista policial, porque creemos que absorberá recursos que se necesitan para enfocarnos en los que están en el país ilegalmente y cometen los peores delitos, además de violar las leyes migratorias.
Napolitano dijo que la ley promulgada por Brewer "está mal por muchas razones" y advirtió sobre un eventual precedente para que otros estados apliquen medidas similares debido a las fallas del gobierno federal en materia de inmigración.
La Casa Blanca evalúa demanda contra Ley de Arizona
El gobierno de Estados Unidos analiza la posibilidad de demandar judicialmente a la ley de inmigración recientemente aprobada en Arizona. El procurador general estadounidense, Eric Holder, dijo que la legislación de Arizona convierte en delito menor la inmigración ilegal y puede prestarse a abusos, por lo que la Casa Blanca podría exigir su anulación ante los tribunales.
Me preocupa mucho que la ley pueda convertirse en un factor de división entre las comunidades a las cuales debe servir
La declaración de Holder se suma a la de otros altos funcionarios del gobierno de Estados Unidos. Según cálculos oficiales, en Arizona residen alrededor de 460,000 inmigrantes indocumentados, la mayoría mexicanos. Además, el presidente Barack Obama señaló que esta legislación está “mal concebida” y puede causar que estadounidenses de origen hispano se vean acosados por la policía sin necesidad.
Uno puede imaginar, si eres un estadounidense hispano en Arizona, tus antepasados pueden haber vivido allí antes incluso de que Arizona fuera un estado. Pero de repente, si no tienes tus documentos y sales con tus hijos por un helado, te puedes ver acosado, eso es algo que puede suceder.
Con esta declaración, podría ser que sin quererlo, Obama haya puesto el dedo en una herida muy vieja y muy profunda en la historia de ambos paises, que incluso podría costarle buena parte de su aceptación.
El mandatario prometió presionar en favor de una reforma migratoria. Sin embargo, fuentes demócratas dijeron que las posibilidades de pasar una reforma migratoria para que se convierta en un proyecto de ley, en ese escenario, este año son escasas.
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