Una luz mortecina iluminaba la sala, fue haciéndose más tenue hasta que desapareció. De pronto dos pantallas en el escenario se iluminaron con círculos azules donde fueron apareciendo objetos transparentes en medio de un círculo de luz, decorados con símbolos únicos, irradiaban rayos de energía unos a otros y al centro de cada círculo azul, dejándose escuchar “sonidos atmosféricos” como fondo de un ritmo que acompañaba a otros sonidos armoniosos que variaban en tiempos e intensidades, formando una melodía electrónica.
Filed under: Arte, Arte, Creatividad, Futuro, Música












































Co-ndi-mentaron